¡Bienvenido a Todo Disco Duro!

Has llegado a una web especializada en dispositivos de almacenamiento internos y externos. En este sitio te proporcionamos múltiples análisis sobre unidades de memoria y, en general, toda la información que necesitas para encontrar la opción que más se adecúe a tus preferencias.

Una buena elección repercutirá positivamente en el funcionamiento de tu ordenador. Además, hacer copias de seguridad de nuestros datos en más de un dispositivo nos ofrece garantías a la hora de proteger documentos valiosos. Siempre hay un plan B en caso de rotura, que consiste en acudir a una empresa dedicada a la recuperación de ficheros, pero la operación cuesta mucho dinero y si hablamos de un SSD puede ser un proceso inviable. Por eso es mejor prevenir que curar, teniendo en cuenta, asimismo, que disponer de espacio no es tan caro como lo son otras prestaciones para tu PC.

Los 5 discos duros y SSD más vendidos

Samsung
850 EVO
Samsung 850 EVO
Interno
SSD
500 GB / 4 TB
SATA 6 Gb/s
4,5 estrellas
105,75 EUR
Comprar YA
Toshiba
Canvio
Toshiba Canvio Basics
Externo
HDD
500 GB / 3 TB
USB 3.0
4,5 estrellas
50,00 EUR
Comprar YA
Seagate
Expansion
Seagate Expansion Portable
Externo
HDD
500 GB / 4 TB
USB 3.0
4,5 estrellas
45,00 EUR
Comprar YA
WD
Elements
WD Elements Portable
Externo
HDD
500 GB / 4 TB
USB 3.0
4,5 estrellas
44,00 EUR
Comprar YA
Maxtor
M3
Maxtor M3 Portable
Externo
HDD
500 GB / 4 TB
USB 3.0
4,5 estrellas
44,00 EUR
Comprar YA

¿Qué tipologías existen?

Según su funcionalidad:

  • Internos: ubicados en el interior de nuestro sobremesa o portátil. Están destinados a almacenar datos y/o como alojamiento del sistema operativo.
  • Externos: normalmente son más lentos que los internos y constituyen una opción ideal para efectuar copias de seguridad. Se dividen en unidades de escritorio y portables. La diferencia reside en que las segundas son más fáciles de transportar -incluso algunas las puedes llevar en el bolsillo de la chaqueta-, mientras que las de escritorio están diseñadas para permanecer fijas en un lugar.
  • Multimedia: posibilitan la reproducción de archivos multimedia en la televisión y la grabación de emisiones televisivas. Vienen equipados con cables de vídeo y audio, más el correspondiente para la conexión con el ordenador. Son aparentemente iguales a los externos, aunque con un firmware distinto acorde con sus especiales características.
  • WiFi: facilitan el acceso al no requerir cables de conexión, pues ésta se articula de forma inalámbrica. Son especialmente adecuados para dispositivos móviles y para guardar ficheros multimedia. Su aspecto, como ocurre con los multimedia, apenas difiere de un disco duro o SSD externo.

Según su tecnología:

  • Unidades de disco duro o HDD (Hard Disk Drive): utilizan un sistema de grabación magnética, provisto de uno o varios discos unidos por un eje y un cabezal de lectura / escritura. Si aumenta la velocidad de rotación, hace lo propio la transferencia de datos.
  • Unidades de estado sólido o SSD (Solid State Drive): a diferencia de los discos duros, no están construidas con elementos mecánicos, sino con circuitos. Presentan una serie de pros y contras con respecto a los HDD, detallados en el siguiente apartado.
  • Unidades de disco duro híbrido o SSHD (Solid State Hybrid Drive): combinan las ventajas de las dos tecnologías anteriores, ubicando varias memorias flash en el interior de un dispositivo mecánico. Según la petición existente en cada momento, el SSHD emplea un medio de almacenamiento u otro. Su coste es inferior al SSD y su implantación en el mercado también es menor.
  • Tarjeta de memoria o SD (Secure Digital): su pequeño tamaño las convierte en la opción idónea para aparatos portátiles como móviles y tablets, entre otros, y para cámaras fotográficas y de vídeo.

¿Disco duro o SSD?

Los SSD tienen las siguientes ventajas sobre los discos duros:

  • Mayor rapidez, al no tener componentes mecánicos. Debido a esta circunstancia los SSD son una buena elección para alojar el sistema operativo, puesto que, entre otras funcionalidades, optimizan la velocidad de encendido.
  • Son más duraderos a nivel físico, igualmente, por su carencia de partes mecánicas.
  • Su fiabilidad es mayor a largo plazo.
  • Al contrario de los discos duros, no necesitan ser desfragmentados cada cierto tiempo para que la información esté ordenada.
  • Generan una menor temperatura y consumo.

Y varios inconvenientes:

  • Requieren de una mayor inversión económica por GB.
  • Su capacidad de almacenamiento es menor, pero esta limitación va siendo progresivamente solventada.
  • Sus celdas se corrompen en cada escritura, disminuyendo su vida útil. No obstante, se estima que su duración es suficiente para un uso normal.
  • Pierden información si estás mucho tiempo sin conectarlos. Según el tipo de SSD el periodo oscila entre varios meses y años.

Por último, señalar que si borramos algo se elimina permanentemente. Esto es una ventaja o no según el caso, pues en el lado negativo dificulta la recuperación de archivos perdidos por accidente.

¿Que debes tener en cuenta antes de comprar?

Junto con el precio, cada una de las características del dispositivo puede condicionar en mayor o menor medida tu elección, de acuerdo con tus necesidades. Estos son los puntos a considerar:

  • Tecnología: disco duro, SSD, híbrido, multimedia, WiFi o tarjeta de memoria. Su idoneidad dependerá del uso que le vayas a dar y de tus prioridades.
  • Capacidad: es un valor expresado en gigabytes o terabytes en constante crecimiento, que constituye un dato esencial. Si bien no hay que excederse, tampoco debes cometer el error de quedarte corto en vista del progresivo aumento del peso de los ficheros, especialmente de los relacionados con documentos multimedia.
  • Tasa de transferencia: indica la velocidad en megabytes por segundo.
  • Compatibilidad: adecuación a sistemas operativos de ordenadores o videoconsolas, entre otros.
  • Interfaz: es el medio de comunicación con nuestro PC, móvil, tablet… La más común es SATA, que sustituyó a la conexión IDE y cuenta con tres versiones. PCIe, por su parte, supone una evolución de SATA y se emplea en modelos SSD. La alternativa para servidores es SAS -sucesor de SCSI-, ya que, entre otras cosas, optimiza la velocidad de transferencia con varias unidades conectadas y permite reemplazar discos en caliente (sin tener que desconectar el sistema). En dispositivos externos está el USB 2.0 y 3.0. Aunque la conexión 3.0 debe soportarla tu placa base, la limitación se solventa con un adaptador.
  • Dimensiones: con esta referencia es posible prever el espacio que ocupará el aparato en tu mesa de trabajo. Si se trata de una unidad portátil, además, es relevante el peso.
  • Diseño: el color y otros aspectos estéticos, indudablemente, también tienen su importancia.
  • Factor de forma: se mide en pulgadas y precisa el tamaño de la unidad. Un valor de 2,5 pulgadas es común en discos duros y SSD.
  • Construcción: la calidad viene definida por factores como la resistencia a golpes o el sistema de refrigeración, cuya efectividad aumenta la durabilidad.
  • Funciones adicionales: son características como el ahorro de energía o la restricción del acceso mediante contraseña cifrada.
  • Accesorios: aparte de los preceptivos cables, el dispositivo puede ir acompañado de extras como una funda protectora.

Última actualización de los precios: 2018-09-23